Ecomuseo como continente de la historia cuencana

(En la plaza del Rollo se inicia la calle Rafael María Arízaga, ruta de ingreso de los foráneos comerciantes y de los héroes libertadores de la ciudad de Cuenca).

    El Ecomuseo, ubicado en la calle Rafael María Arízaga, ha sido restaurado en su totalidad, conservando la arquitectura vernácula y republicana que la caracteriza. El museo acoge valiosos e importantes documentos de archivo sobre la Independecia de la ciudad, imágenes inéditas, y bellas composiciones poéticas de forman parte de la historia cuencana. Al ingresar, tanto al Barrio El Vecino como al Ecomuseo "Casa del Sombrero", proporciona al asistente, la posibilidad de inmersión de un nuevo espacio témporo-espacial, lo que permite valorar nuestro pretérito en aras de un mejor presente y futuro. 

El barrio San Sebastián conserva entre sus habitantes a uno de sus miembros más representativos de las artesanías de la metalurgia tradicionalmente explotada desde principios del siglo XX. Un saber artesanal que Don Carlos Bustos ha heredado de su padre y lo cultiva hasta la fecha.  El artesano expresa que sus ventas han ido disminuyendo considerablemente, ante la llegada de la industria china, además de la incorporación de los nuevos materiales pertrolíferos como el plástico y el poliester utilizados en los artículos decorativos para el hogar.

    Dario Fajardo es un hombre de la tercera edad que conserva el valor del trabajo y el sacrificio. Ha establecido como lugar de exposición y venta de sus artesanías, a manera de "galería urbana"  en una de las calles céntricas de la ciudad de Cuenca. 

 El transeúnte cotidiano se detiene curiosamente para admirar las obras decorativas que nuestro artesano ha realizado en pequeña escala utilizando la madera como materia prima.

  Entre su artesanías se puede observar:  carretas, molinos, pozos de agua, juegos de comedor, además de trompos, bastones y husos de hilar.

  Hay que acudir a su galería urbana para conocerlo y adquirir sus artesanías que nos trasladan al tiempos de la manufactura y de los juegos tradicionales que forman parte del patrimonio de la provincia del Azuay.

  

 

       La importancia de los artesanos azuayos radica en que su conocimiento ha sido transmitido de forma atávica hacia las nuevas generaciones -denominadas "renacientes"- quienes conviven con las novísimas formas de diseño y elaboración de piezas artesanales.

                            Cada niño trae su pan bajo el brazo ...

                          En Nuestro pan de Enrique Gil Gilbert

   Cuenca se caracteriza, entre otras expresiones artesanales, por su tradición panificadora, actividad desarrollada en cada uno de los sectores que comprenden los lugares emblemáticos de la urbe colonial: Todos Santos, El Vado, San Sebastián y El Vecino. La tradición panificadora subsiste hasta nuestros días, con el fin de preservar aquellos espacios históricos de interrelación humana y comercial entre los moradores que, asiduos, consumen este alimento básico, como es el exquisito y aromático pan.