Hacia el Bicentenario independentista (1820-2020)

    Santa Ana de los Cuatro ríos de Cuenca (1557) y ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad (1999) se digna en celebrar el Bicentenario de su independencia, pues, doscientos años han transcurrido desde que aquella oriflama revolucionaria-libertaria ondeara el 3 de noviembre de 1820.

                      

(Museo Arqueológico del Cañar)

     Desde el punto de vista de la museología, la provincia del Cañar es una región de gran riqueza arqueológica en razón a las milenarias osamentas, la orfebrería y la cerámica que revelan el recorrido que realizaron los primeros nómadas provenientes de Centroamérica por el callejón interandino entre el año 12.000 hasta el año 10.000 a. C.

    Los grupos humanos para el año 3.000 a. C., habíanse iniciado con una serie de fases de conformación de los Alluys para, finalmente, consolidarse como cultura Kañari, hacia el  Período de Integración Regional (400 a.C).

     

     El turismo digital se materializa en este proyecto "Cuenca 360" al proporcionar, a los cibernautas, de las inéditas imágenes omnidireccionales de la parroquia de Turi o juri que en lengua kichwua significa: "oro".

   El lugar es uno de los sitios astronómicamente estratégicos para admirar el firmamento y la topografía de la terrazas fluviales sobre las que se asienta la ciudad de Cuenca. 

 

¿Es posible recuperar las reliquias de acero?

    La llegada del tren al Ecuador se constituyó más que en una máquina de transporte articulado que rueda sobre paralelas de acero, en un símbolo del progreso industrial nacional. Luego, en un elemento iconográfíco y alegórico de la transición política del país entre los años 1870-1890 con el denominado Conservacionismo de Garcia Moreno y el Liberalismo de Alfaro.

      

     La subcultura hace referencia a los grupos humanos que rayan el límite de lo díscolo, contradiciendo lo institucional; el mismo que está categorizado bajo criterios de intereses de carácter económico, religioso, educativo y social por lo que se asigna un discurso al que José Ortega y Gassete ha denominado Otredad. El discurso del otro acentúa el desplazamiento y rezago psico-social de dichas poblaciones reconocidas como el lumpen de la sociedad.